La reforma electoral impulsada desde el gobierno federal representa un grave retroceso para la democracia y tiene como objetivo debilitar y controlar al Instituto Nacional Electoral, advirtió el diputado local Fernando Rocha Amaro, al fijar la postura del Partido Acción Nacional.
El legislador calificó la iniciativa como una “mal llamada reforma” y cuestionó que esté encabezada por Pablo Gómez, a quien señaló como un personaje impresentable, asegurando que desde su origen el planteamiento avanza con el pie izquierdo.
Fernando Rocha sostuvo que el punto más preocupante no es la discusión sobre el fuero ni la reducción de legisladores plurinominales, sino la intención de disminuir y controlar el presupuesto del Instituto Nacional Electoral, lo que permitiría al gobierno federal tener injerencia directa en la organización de las elecciones.
Afirmó que quien controla los recursos, controla al organismo, y que de concretarse esta reforma el propio gobierno terminaría influyendo en las decisiones del árbitro electoral, lo que consideró inaceptable en una democracia.
El diputado recordó que el INE es un órgano constitucionalmente autónomo y subrayó que Morena llegó al poder a través de elecciones organizadas por esta institución, por lo que consideró contradictorio que ahora se busque restarle fuerza y autonomía.
Señaló que el debate sobre los plurinominales ha sido utilizado como una cortina de humo para desviar la atención del verdadero fondo de la reforma, que, dijo, va encaminada a debilitar al árbitro electoral y concentrar el control de los procesos electorales en el gobierno.
Fernando Rocha advirtió que más allá de un tema partidista, se trata de un asunto que debe preocupar a la ciudadanía, ya que un INE sin autonomía representaría un retroceso para el país y pondría en riesgo la certeza y la equidad en las elecciones.
Finalmente, hizo un llamado a los ciudadanos a informarse y a levantar la voz ante cualquier intento de debilitar las instituciones democráticas, al considerar que la democracia no pertenece a los partidos, sino a la sociedad.




