EL CHISME POR EL CUAL EL REY ELVIS PRESLEY NO VINO A MÉXICO
07/11/2025 - Hace 7 meses en Durango EstadoEL CHISME POR EL CUAL EL REY ELVIS PRESLEY NO VINO A MÉXICO
Por: Gilberto Jiménez Carrillo
Elvis Presley, el Rey del Rock, representó un hito cultural en Estados Unidos y México. Aunque para nosotros el rock & roll es completamente habitual y, quizá, hasta música de viejitos, durante la década de 1950 en México había una parte de la sociedad mexicana que lo tomaba como una incitación a la rebeldía y a la lujuria. La prensa, en medio de una mentalidad conservadora, empezó a decir que el rock and roll era una muestra de la degeneración moral. Eran tiempos de censura en los que la «Liga de la Decencia» clasificaba las películas y decidía lo que se podía ver y lo que no. Para este grupo tradicional, el rock and roll que escuchaban los jóvenes no era música sino ruido. Esa campaña despiadada contra el rock and roll coincidió con el auge de Elvis Presley, quien además de representar una «música diabólica» escandalizaba a los más puritanos con sus sensuales movimientos de cadera. En ese contexto, la supuesta frase despectiva de Elvis hacia las mexicanas cayó como un regalo para los llamados defensores de la decencia. El columnista especializado en cotilleos, Federico de León, fue quien en 1957 escribió que el cantante le dijo en una entrevista: «Prefiero besar a tres chicas negras que a una mexicana». La emisora Radio Éxitos difundió el reportaje y estalló el escándalo. Se quemaron sus discos y las cadenas de radio vetaron sus canciones. Diarios sensacionalistas de Tijuana calificaron a Elvis como racista y homosexual. Pocos días después, el mismo columnista citó a una mujer mexicana que dijo: «Prefiero besar a tres perros que a Elvis Presley». El cantante envió un comunicado de prensa para aclarar el malentendido, pero fue en vano. No hay confirmación oficial de cómo surgió la frase que le causó tantos problemas a Elvis, pero en lo que sí hay consenso es en que el artista no se expresó en esos términos. Una de las teorías más fundamentadas aparece en el libro «Refritos de Elvis: el surgimiento de la contracultura mexicana», de Eric Zolov, publicado en 1999. La versión de Zolov, compartida por otras fuentes, consiste en que un importante político mexicano quiso contratar a Elvis para que diera un concierto privado para su hija adolescente. Cuentan que le envió un cheque en blanco para que el artista lo rellenara a su antojo, pero Elvis se lo devolvió en blanco. Según la historia, el político, enojado, inventó que a Elvis no le gustaban las mujeres mexicanas. El asunto llegó a tal grado, que las autoridades vetaron la difusión de las películas de Elvis y le negaron la entrada al país cuando este solicitó la visa para filmar la cinta Fun in Acapulco. Se llegaron a quemar discos e incluso las cadenas de radio decidieron no reproducir nada relacionado con Elvis Presley. Sin embargo, no hay nada que el tiempo no cure y se levantó el veto sin que fuera un hecho contundente. Y así, el aprecio de Elvis Presley por México fue borrando poco a poco esta frase tan accidentada que, por fortuna, no manchó su talento ni su legado en nuestro país. Para conmemorar los 40 años de la muerte del Rey del Rock se organizaron diferentes actividades. En ellas se reveló la verdadera huella de Elvis en México. A continuación, algunos datos que validan que su legado es respetado y que él amó nuestro país. El primer éxito de Presley en México: El hotel de los corazones rotos. Pese a que la película Fun in Acapulco no cuenta con locaciones en México, que Elvis y los productores siguieran con el filme pese a no otorgar la visa, logró que la relación con México quedara sólida para la posteridad. Elvis Presley grabó canciones en español, como México, Bésame Mucho y “Margarita. Actuó junto a Katy Jurado, Dolores del Río, Elsa Cárdenas y Rodolfo Acosta, figuras del cine mexicano, y tuvo colaboraciones con mariachis como The Águilas y The Amigos. En su última actuación utilizó un traje que incluía un diseño del Calendario Azteca, entre otros elementos alusivos a la cultura de México. Elvis era admirador de la canción “Allá en el rancho grande”, la cual utilizaba para calentar su voz antes de salir a cantar. El episodio o el chisme de los besos a las mujeres mexicanas quedó así, como una anécdota que sirve más para reflejar cómo fue el primer impacto del rock and roll en el México de los años 50, que para retratar al artista.
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