SI TIENES VERGÜENZA Y DIGNIDAD RENUNCIA IGOR, SI NO TIENES, ENTONCES SEGUIRAS SUFRIENDO HUMILLACIONES
06/12/2025 - Hace 6 meses en Durango EstadoSI TIENES VERGÜENZA Y DIGNIDAD RENUNCIA IGOR, SI NO TIENES, ENTONCES SEGUIRAS SUFRIENDO HUMILLACIONES
Por: Gilberto Jiménez Carrillo
Hace unos días, durante los festejos por los 500 años de la fundación de La Antigua, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, frenó y exhibió en seco a su propio secretario de Turismo, un hombrecito de nombre Igor Rojí López, luego de que este se comprometiera públicamente a brindar apoyos a la comunidad. “No puedo repartir dinero… ya se repartió mucho en el estado… tú no puedes firmarle a nadie si no te lo autorizo”, le soltó la mandataria con dureza y molesta, ante la mirada atónita de asistentes y medios. El regaño, captado en video y difundido en redes sociales, dejó al funcionario orizabeño sin más que agachar la cabeza y guardar silencio humillado y exhibido por la propia gobernadora. Nahle, visiblemente molesta, aclaró que en estos momentos “no hay dinero”, aunque insinuó que en un futuro podrían evaluar apoyos. Lo anterior se ha interpretado como una muestra del control férreo con el que la gobernadora mantiene a su gabinete. Lo peor no es que los reprenda, sino que los exhiba en público y los humille sin considerar que hay alcaldes, diputados, periodistas ciudadanos en general observando. En Veracruz, quedó claro que ningún secretario puede siquiera hablar con algunos de los que soliciten algo, porque la única que puede hablarle a la gente y saludarlos y prometer algo, es la zacatecana Rocío Nahle. Durante la mañana del 23 de septiembre de 1965, el gobernador de Chihuahua, General Praxedes Giner Duran, fue avisado del ataque al cuartel militar en la población de Madera, acción encabezada por el Profesor Arturo Gamiz García, duranguense originario de Súchil, Durango. En ese momento, Roberto Ortiz Raynal, presidente municipal de la ciudad de Chihuahua, se encontraba en palacio de gobierno atendiendo asuntos con el gobernador, que cuando recibió la noticia enfureció, mandándole hablar al procurador de justicia, que tenía su oficina en el mismo palacio de gobierno. Raudo y veloz, el Licenciado Hipólito Villa Rentería, acudió al despacho del gobernador, que, al tenerlo frente a él, lo regañó de fea manera, reclamándole que como era posible que siendo procurador no tuviera conocimiento de los hechos. Con la cabeza agachada, al igual que el veracruzano Igorcito, el hijo de Pancho Villa aguantó los regaños infundados de un energúmeno gobernador que ni siquiera era militar de carrera, sino de los que anduvieron en la bola. El Licenciado salió muy despichadito de la oficina del gobernador y se fue a su despacho, minutos después apareció Don Roberto Ortiz, que había presenciado la penosa escena y palabras más palabras menos, le dijo lo siguiente: Señor Licenciado, yo admiro mucho a su señor padre, considero que fue el hombre más importante de la Revolución Mexicana y el personaje más querido de los mexicanos. No es posible que un hijo de Francisco Villa reciba ese tipo de humillaciones y regaños, aunque vengan del gobernador del estado, si yo fuera usted, en ese momento le hubiera presentado mi renuncia. Se despidió Don Roberto y en ese momento el Licenciado Villa Renteria colocó una hoja membretada en la máquina de escribir y comenzó a redactar su renuncia con carácter de irrevocable, que minutos después le fue a llevar al gobernador, que no se esperaba esta reacción del hijo póstumo del Centauro del Norte. La humillación pública se puede definir como un acto o situación donde una persona es desvalorizada, ridiculizada o menospreciada ante un grupo de personas. Esta experiencia puede ser tanto física como emocional, y puede ocurrir en una variedad de contextos sociales, incluidos el ámbito laboral, escolar y en interacciones sociales cotidianas. La humillación pública no solo tiene un impacto en la reputación de un individuo, sino que también provoca sentimientos de vergüenza y desesperanza. Pero estamos hablando de Igor, que con el puro nombrecito que le pusieron, muestra ser una persona pusilánime y sin carácter, que seguramente seguirá aguantándose por un plato de lentejas, ya ni modo Igorcito. Aprovechando el espacio que me brinda mi casa editorial, les comparto a los lectores que en el año 2017 tuve el honor y el gusto de conducir un evento político del Licenciado Andrés Manuel López Obrador en el Municipio de Súchil, en el cual encontraba el entonces candidato a senador David Monreal. Poco antes de comenzar el mitin, AMLO le preguntó a Monreal si sabía de dónde venía el nombre de la Liga 23 de septiembre, a lo que el actual gobernador de Zacatecas respondió que lo ignoraba. El Licenciado López Obrador me pidió que, ya que estábamos en Súchil, le platicara a Monreal la historia de Arturo Gamiz y el suceso de Madera, Chihuahua. Sin duda una grata experiencia.
Email: [email protected]




