Derogación de vehículos extranjeros restaura legalidad
La derogación de vehículos extranjeros regularizados mediante un decreto extraordinario marca un punto de inflexión para el sector automotriz formal en México. Esta decisión pone fin a una política que, durante su vigencia, fomentó la informalidad, el contrabando y la competencia desleal, afectando directamente a distribuidores establecidos y a la economía nacional.
De acuerdo con cifras oficiales, durante la aplicación del decreto se regularizaron 2 millones 987 mil 839 vehículos en condición irregular. Esta medida tuvo consecuencias negativas para el mercado interno, la recaudación fiscal y la seguridad vial, al permitir la circulación de unidades altamente contaminantes, de origen incierto y sin controles técnicos adecuados. Por ello, la derogación de vehículos extranjeros representa una acción necesaria para restablecer el orden.
Derogación de vehículos extranjeros y fin a la informalidad
Desde la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), se ha señalado que la derogación de vehículos extranjeros corrige una distorsión que debilitó al sector formal y desincentivó la compra de unidades legalmente importadas. La regularización masiva afectó la competitividad de las agencias establecidas, generando un entorno desigual frente a quienes cumplían con la ley.




