Por: Antonio Gaytán
El parque Guadiana está muriendo por falta de agua, no hay otra manera de describir como ha cambiado su aspecto en años recientes, opinó el ex investigador del INIFAP, Evenor Cuellar.
Nuestros antepasados nos platican del “Bosque de la China” como un lugar de estanques y pantanos, fuente de agua potable para la ciudad de Durango.
Existió un acueducto que nacía del Ojo de Agua del Obispo y llevaba el vital líquido a los hogares.
Para 1917, por órdenes del gobernador, el general Gabriel Gavira, este bosque fue expropiado para utilidad pública, y fue en 1927, por iniciativa del gobernador Pastor Rouaix, que fue convertido en el parque Guadiana, se abrieron caminos y se creó el Lago de los Patos.
Pero, dada la peligrosidad de los pantanos, se decidió plantar miles de eucaliptos que son árboles de alto consumo de agua para secar el suelo; décadas despues, ya no existen los pantanos y están muriendo.
Para el programa “Aquí hay Campo”, el ex colaborador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) realizó un recorrido por el parque y sus alrededores.
Recorrido que inició en las calles de la colonia La Virgen, asentamiento construido en un cerro cercano y que, debido al pavimento de cemento, ya no permite la infiltración del agua de las lluvias al subsuelo y, en consecuencia, sumado a otras acciones, ya no hay manantiales en la parte baja.
Evenor Cuellar derramó agua sobre las calles y mostró que corre, una explicación sencilla para demostrar que debemos plantar árboles en banquetas y casas, cambiar el pavimento por adoquines para facilitar la penetración del vital líquido.
“No estamos aprovechando el agua de las lluvias y está provocando que los niveles en los pozos estén bajando, lo vemos en todo el valle del guadiana”, comentó.
Atravesando el bulevar Guadiana llegamos al Lago de la China, el Ojo del Obispo y el Lago de los Patos; cuerpos de agua que ya no tienen manantial y que para su llenado se abren llaves de aguas residuales y se llevan pipas, fue necesario colocar hule en su fondo para evitar que se filtrará.
En los jardines se observa sistemas de riego y mangueras para tratar de mantenerlo verde, pero es insuficiente y se tienen grandes manchones de tierra, árboles muriendo y canales secos.
No hay fauna, unas pocas aves, principalmente carroñeras y palomas, cuyas heces generan condiciones de poca sanidad y es peligroso, principalmente para los niños.
Por esta razón, muchas familias ya no van a divertirse a los parques Guadiana y Sahuatoba.
Es necesario un plan de rescate desde las partes altas del valle para que el agua de las lluvias se infiltre y broten en las partes bajas, en este caso en los pequeños lagos del parque.
El parque Guadiana está muriendo por falta de agua, pero es algo que puede cambiar.
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