Se requiere que las empresas que compran Bonos de Carbono se sujeten a parámetros definidos por el Gobierno de México para que los ejidatarios (dueños del bosque) se vean beneficiados, opinó la secretaria de Recursos Naturales, Claudia Hernández.
El Mercado de Bonos de Carbono no es un tema nuevo, comenzó a desarrollarse desde el año 2001 y tiene como objetivo contrarrestar la contaminación.
Las empresas que generan gran cantidad de Dióxido de Carbono (CO2) pagan a dueños de bosque y/o pastizales, principalmente por capturar CO2.
Durango es la primera reserva forestal en el país y posee condiciones para incursionar exitosamente en el Mercado de Bonos de Carbono a nivel mundial, sin embargo, hasta el momento solo dos ejidos participan en esta actividad, en Pueblo Nuevo y Topia.
Claudia Hernández mencionó que la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SRNMA) interviene solo en la promoción de esta opción, son los ejidatarios quienes, al escuchar a los empresarios, deciden cerrar algún trato de venta de Bonos de Carbono.
«Se ha dado que las empresas que vienen y ofrecen, en ocasiones, es muy poco margen de beneficio para los ejidatarios; cuando vino la secretaria Albores (Semarnat) hablamos de la necesidad de lineamientos para que las empresas se sujeten a parámetros definidos».
La titular de la SRMA reiteró la necesidad de una regulación nacional para que ganen más los ejidatarios y proteger el bosque.
Es imperante que el sector forestal sea un promotor de reducciones de emisiones que permitan dar cumplimiento a esquemas de mitigación ambiental.
El Mercado de Carbono es un mecanismo de compensación para entidades, tanto físicas como morales, solo se requiere cumplir con tres características: ser verificable, ser adicional y ser permanente; los precios varían por unidad a nivel internacional.
Por: Antonio Gaytán
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