Indiscutiblemente la población se ha relajado excesivamente con el semáforo epidemiológico amarillo, que mantiene Durango por el COVID-19, y entonces han dejado de lado el uso del cubrebocas y otras medidas sanitarias, informó el juez cívico, Mario Pozo Riestra.
«Creo que en el semáforo rojo y naranja aumentó mucho la conciencia sobre la aplicación de medidas sanitarias para evitar contagios de coronavirus; pero ahora con el amarillo, la gente interpreta que ya se superó la pandemia», expresó.
Asimismo, dijo, a este efecto causado por el semáforo amarillo, se le suma el que ya estén llegando las vacunas a algunos municipios de Durango, ante lo cual, la gente cree que ya se está venciendo a la pandemia, pero desafortunadamente eso no es así.
El funcionario municipal señaló que es necesario entender que los contagios y fallecimientos por COVID-19 continúan, y por otro lado, la realidad de la vacunación es que va muy lenta.
Sin duda, autoridades y población en general tienen que redoblar acciones para protegerse de esta enfermedad, reconoció Pozo Riestra.
Por ello, «insistimos con los ciudadanos en el llamado a que eviten andar en lugares aglomerados. Es necesario que las actividades se hagan de una forma prudente porque hasta ahora el porcentaje de población vacunada es realmente mínimo».
El problema generado por el coronavirus continúa, por ello no se pude bajar la guardia en los cuidados y protocolos sanitarios, finalizó.
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