Trabajo sexual exige nueva regulación sin criminalizar, activistas piden respeto a derechos
19/03/2026 - Hace 3 meses en DurangoTrabajo sexual exige nueva regulación sin criminalizar, activistas piden respeto a derechos
Ante las nuevas dinámicas del trabajo sexual, tanto en espacios públicos como en plataformas digitales, activistas en Durango hacen un llamado urgente a las autoridades para modernizar la regulación de esta actividad sin criminalizar a quienes la ejercen.
El activista de la comunidad LGBT, Tadeo Campagne, señaló que históricamente las personas dedicadas al trabajo sexual, especialmente en la vía pública, enfrentan condiciones complejas, incluyendo discriminación, violencia y falta de acceso a servicios de salud adecuados.
Indicó que si bien es necesario establecer mecanismos de regulación, estos no deben convertirse en acciones de persecución o hostigamiento, como ocurrió recientemente en un operativo donde una trabajadora sexual fue perseguida por autoridades.
Campagne destacó que el actual sistema de regulación en Durango tiene más de 15 años sin actualizarse, lo que lo vuelve obsoleto frente a las nuevas realidades, como el crecimiento del trabajo sexual digital y el llamado turismo sexual, en el que personas de otras entidades vienen y realizan el trabajo sexual en Durango.
Además, explicó que muchos trabajadores sexuales enfrentan condiciones de pobreza extrema, lo que dificulta cumplir con requisitos como el pago de registros o controles, limitando su acceso a esquemas formales de regulación.
Desde organizaciones como Casa Arcoíris, se brinda atención a personas trabajadoras sexuales, incluyendo población trans, a través de servicios gratuitos, accesibles y adaptados a sus horarios, lo que ha permitido generar confianza y acercamiento.
El activista también señaló que el tema ha sido discutido en instancias como COESIDA, sin embargo, lamentó que no se hayan concretado cambios estructurales en varias administraciones.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades municipales y al cabildo para actualizar las políticas públicas, implementar estrategias más incluyentes y garantizar el respeto a los derechos humanos, en un contexto donde el trabajo sexual evoluciona constantemente.




