Por: Antonio Gaytán
«Vale la pena entregar la vida por Dios, nosotros trabajamos por Cristo, por eso seguimos adelante”, expresó el arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz, en su 40 aniversario sacerdotal.
Cuestionado sobre lo difícil que es llevar la palabra de Dios en medio de un país violento, el arzobispo Armendáriz Jiménez respondió que han sido años muy gozosos porque «la vida es así y se tienen que afrontar los problemas. Los sacerdotes son hombres de fe y realizan su itinerario con la conciencia de que vale la pena entrar la vida por Dios».
Este lunes 12 de septiembre de 2022, se celebró una misa de acción de gracias en la Catedral basílica de Durango y, horas más tarde, una comida organizada por familias católicas.
Durante una entrevista para Canal 15, se pidió al arzobispo Faustino Armendáriz su opinión sobre la ola de suicidios y violencia familiar que sacude a la sociedad duranguense.
Sobre el tema, dijo que todos tenemos responsabilidad como sociedad: por un lado, la educación de las familias, y por el otro, un contexto incierto que deprime a nuestra juventud.
Mencionó que las drogas son un cáncer social y, desafortunadamente, los legisladores se obstinan más por legalizarla sin tomar conciencia que estas sustancias entran dentro de la política de salud de jóvenes y adultos, porque la droga se consume hasta en los niños.
“Que se tome conciencia de la responsabilidad de implementar políticas públicas que paren este desenfreno de las drogas, ese sería un factor para prevenir”, agregó.
Dijo que hay un relajamiento de valores, por lo que es lo mismo hacer una cosa que otra: «La dictadura del relativismo, decía el papa Benedicto, está haciendo estragos, y esta es opinión de todo mundo, donde cada uno puede hacer lo que quiera, y no, debe haber reglas en la familia y en las instituciones. Tenemos que movernos por convicciones y valores, pero con disciplina».
En relación con las redes sociales y la peligrosidad de la internet, monseñor consideró que las redes sociales han hecho mucho bien y lo seguirán haciendo, pero si no hay supervisión, especialmente en los niños, hacen mucho mal y también en los adultos, sobre todo la pornografía.
«No se trata solo de prohibir, sino preguntarnos: ¿Dónde está Dios en ese hogar? Cuando en un hogar está Dios, los niños crecen con Dios, crecen con valores evangélicos y los jóvenes también. Recordemos que los hijos tratan de seguir lo ejemplos de los papás», dijo.
Finalmente, hizo un llamado a los católicos de Durango para que sigan adelante impulsando a una sociedad, «nadie debe estar ocioso en las tareas pastorales».
¿Qué sigue para el arzobispo Faustino Armendáriz? «Lo que Dios quiera», respondió.
El gobernador José Aispuro acudió a la celebración del 40 aniversario sacerdotal de Armendáriz Jiménez y dijo coincidir en su llamado a la sociedad para enfrentar los problemas: “Es lo que necesita Durango, unidad, más allá de colores o ideologías”, expresó.
Además, felicitó al arzobispo, que, si bien es nacido en Sonora, con solo tres años radicando en Durango ya se le considera un duranguense porque ha trabado incansablemente en el estado.
Por su parte, el alcalde Toño Ochoa expresó que los llamados a la unidad siempre son bienvenidos y más en estos tiempos complicados, difíciles, «donde todos los duranguenses debemos tener un mismo objetivo y ayudarnos unos a otros».
“Hemos dialogado con el arzobispo muchas veces y es un hombre que quiere a Durango, que da consejos y que es un amigo de todos nosotros, que quiere el bien común y en eso hay coincidencia”, señaló el alcalde.




