Ernestina Godoy, la titular de la FGR, pide la renuncia al Delegado en Durango y a 14 más
01/03/2026 - Hace 3 meses en DurangoErnestina Godoy, la titular de la FGR, pide la renuncia al Delegado en Durango y a 14 más
La Fiscalía General de la República (FGR) atraviesa una de sus transformaciones más importantes en años, luego de que su titular, Ernestina Godoy Ramos, solicitara la renuncia inmediata de cerca de la mitad de los delegados estatales de la institución, entre ellos el delegado en Durango, Víctor Fernando Ruiz Méndez, según información que ha comenzado a circular en medios de comunicación y redes sociales.
La instrucción fue notificada internamente el pasado sábado 28 a primera hora mediante una comunicación oficial distribuida entre el personal de la FGR. En ella se exige que los funcionarios afectados presenten su renuncia de forma inmediata y que sus oficinas queden desocupadas para permitir la toma de posesión de nuevos responsables a partir del lunes 2 de marzo.
De acuerdo con fuentes internas, al menos 15 delegados estatales dejarán sus cargos como parte de este proceso de reestructuración, incluyendo titulares en entidades como Michoacán, Hidalgo, Nuevo León y la Ciudad de México.
Además, se anticipan cambios estratégicos en estados como San Luis Potosí, Tamaulipas, Nayarit, Durango y posiblemente Jalisco, lo que sugiere una reingeniería amplia en la estructura territorial de la Fiscalía.
La renuncia del delegado en Durango, Víctor Fernando Ruiz Méndez, forma parte de esta salida masiva de funcionarios.
Hasta el cierre de esta edición, la FGR no había emitido un comunicado oficial sobre los motivos específicos de los cambios ni sobre los perfiles que ocuparán las vacantes, aunque se señala que la medida forma parte de esfuerzos para combatir “inercia de corrupción, burocracia y complicidad” al interior del organismo.
Esta sacudida ocurre tras la llegada de Ernestina Godoy Ramos al frente de la dependencia federal, luego de la salida de Alejandro Gertz Manero, quien fue designado embajador por el Gobierno federal. Analistas políticos consideran que el movimiento representa una señal clara de que la actual administración busca “limpiar” y reorientar la estrategia de procuración de justicia desde las propias entrañas de la institución.





