Cambios en el ADN podrían ayudar a algunos osos polares a resistir el calentamiento global
18/12/2025 - Hace 6 meses en InternacionalCambios en el ADN podrían ayudar a algunos osos polares a resistir el calentamiento global
Un estudio científico reciente abre una nueva línea de análisis sobre la capacidad de adaptación del oso polar frente al cambio climático. Investigadores identificaron modificaciones aceleradas en el ADN de poblaciones de osos polares del sureste de Groenlandia, un fenómeno que podría ayudar a la especie a resistir condiciones ambientales cada vez más extremas.
El cambio climático continúa provocando el derretimiento acelerado del hielo marino en el Ártico, hábitat fundamental para el oso polar (Ursus maritimus), que depende de estas plataformas para cazar focas, su principal fuente de alimento. Debido a la disminución de su entorno natural, la especie está catalogada como “vulnerable” por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), con una población estimada de entre 22 mil y 31 mil ejemplares a nivel global.
Proyecciones científicas advierten que hasta dos tercios de los osos polares podrían desaparecer para 2050, y que la especie enfrentaría un alto riesgo de extinción hacia finales de siglo si las condiciones actuales persisten.
No obstante, un estudio publicado en la revista Mobile DNA sugiere que algunos ejemplares podrían estar respondiendo genéticamente al estrés ambiental. La investigación señala que el genoma del oso polar puede ajustarse a corto plazo a climas más cálidos, lo que abre una posibilidad de adaptación biológica frente al calentamiento global.
La autora principal del estudio, Alicia Godden, investigadora de la Universidad de East Anglia, explicó que el análisis del ADN reveló diferencias significativas entre los osos del norte y del sureste de Groenlandia. Mientras las temperaturas del noreste se mantienen más frías y estables, el sureste ha registrado mayores fluctuaciones térmicas y un aumento sostenido del calor, lo que ha acelerado ciertos cambios genéticos.
En particular, los científicos detectaron una activación masiva de los llamados transposones o “genes saltarines”, que representan aproximadamente 38% del genoma del oso polar. Estos segmentos de ADN tienen la capacidad de desplazarse dentro del genoma, provocando mutaciones y reorganizaciones genéticas que, en algunos casos, facilitan la adaptación a nuevos entornos.
El estudio identificó más de 1,500 transposones activados en los osos del sureste de Groenlandia, una cifra que refleja un ritmo de cambio genético inusualmente acelerado. De acuerdo con los investigadores, factores como el estrés ambiental y el aumento de la temperatura pueden intensificar estos procesos evolutivos.
Además de los cambios genéticos, los científicos observaron indicios de una posible modificación progresiva en la dieta de estos osos. Ante la reducción del hielo marino y la dificultad para cazar presas ricas en grasa, algunos ejemplares podrían estar incorporando alimentos vegetales más ásperos, característicos de regiones menos frías.
Los autores subrayan que comprender estas transformaciones genéticas permitirá identificar qué poblaciones tienen mayores probabilidades de sobrevivir en un escenario de calentamiento global y cuáles enfrentan riesgos más severos. Sin embargo, advierten que estos mecanismos de adaptación no sustituyen la urgencia de reducir las emisiones y frenar el deterioro del Ártico, ya que la pérdida de hielo sigue siendo la principal amenaza para la especie.
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