Descubren huellas de un gigantesco impacto en la Luna ocurrido hace 3.500 millones de años
11/06/2026 - Hace 1 hora en InternacionalDescubren huellas de un gigantesco impacto en la Luna ocurrido hace 3.500 millones de años
Un meteorito lunar encontrado en el noroeste de África permitió a científicos reconstruir uno de los episodios más violentos de la historia temprana del sistema solar. El hallazgo, publicado en la revista Geology, identificó evidencias de un gigantesco impacto de meteoritos ocurrido hace aproximadamente 3,500 millones de años, un periodo que coincide con las primeras señales conocidas de vida en la Tierra.
La investigación se centró en el meteorito NWA 12593, una roca procedente de la Luna que conserva información geológica imposible de encontrar en nuestro planeta debido a millones de años de erosión y actividad tectónica. Gracias a este material, los especialistas lograron establecer una conexión temporal entre grandes impactos registrados en la Luna, la Tierra y Vesta, uno de los asteroides más grandes del cinturón principal situado entre Marte y Júpiter.
Un hallazgo que conecta tres mundos
Los investigadores encontraron zircón cúbico dentro de un mineral conocido como baddeleyita. Esta estructura solo puede formarse bajo temperaturas extremas superiores a los 2,370 grados Celsius, condiciones que suelen producirse durante colisiones de gran magnitud.
A través del análisis de isótopos de plomo, el equipo determinó que el impacto ocurrió hace unos 3,486 millones de años. Según el estudio, la colisión habría sido capaz de generar un cráter de más de 30 kilómetros de diámetro en la superficie lunar.
La autora principal de la investigación, Carolyn Crow, de la Universidad de Colorado Boulder, destacó que resulta poco común encontrar evidencias de impactos de edades similares en la Luna, la Tierra y Vesta. Esta coincidencia ofrece una oportunidad única para comprender cómo evolucionó el entorno del sistema solar durante sus primeras etapas.
La Luna conserva una historia que la Tierra perdió
El análisis reveló que el meteorito experimentó al menos tres impactos distintos. El primero fundió parte de la superficie lunar y generó la formación del zircón cúbico. Posteriormente, otro choque fracturó ese material y creó una roca compuesta por fragmentos unidos, conocida como brecha.
Finalmente, un tercer impacto expulsó el fragmento desde la Luna hacia el espacio hasta que terminó cayendo en África, donde fue recuperado para su estudio. Los científicos consideran que este descubrimiento respalda la teoría de que el sistema solar continuó experimentando intensos bombardeos de meteoritos mucho después del periodo cataclísmico ocurrido hace unos 3,900 millones de años.
Además, la coincidencia temporal entre estos eventos y las primeras evidencias de organismos en la Tierra abre nuevas líneas de investigación sobre el papel que los impactos cósmicos pudieron desempeñar en la evolución temprana del planeta.







