Dos mujeres son declaradas culpables por acosar a agente de ICE en Los Ángeles
03/03/2026 - Hace 3 meses en InternacionalDos mujeres son declaradas culpables por acosar a agente de ICE en Los Ángeles
Dos mujeres fueron declaradas culpables de acosar a un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a quien siguieron hasta su domicilio en Los Ángeles, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
El caso, que ha generado atención por el uso de redes sociales para la persecución, refleja los riesgos que conllevan las amenazas a agentes federales y sus familias.
Persecución transmitida en redes sociales
Según el comunicado del DOJ, Cynthia Raygoza, de 38 años y residente de Riverside, y Ashleigh Brown, también de 38 años y originaria de Aurora, Colorado, fueron declaradas culpables el pasado 27 de febrero de un cargo de acoso.
De acuerdo con los fiscales, ambas mujeres documentaron la persecución del agente en vivo en plataformas sociales, siguiendo al oficial desde un edificio federal hasta su hogar, donde planeaba pasar tiempo con su familia y sus hijos.
Durante la transmisión, Brown reveló públicamente una dirección cercana a la residencia del agente, alentando a otros a acudir. Esto provocó la presencia de varias personas frente al domicilio, muchas con rostros cubiertos.
La esposa del agente y sus hijos presenciaron los incidentes, incluyendo insultos raciales dirigidos a la familia. Por seguridad, el agente y su familia tuvieron que mudarse a otro condado, lo que afectó prestaciones sociales y de salud de su hijo de 3 años con discapacidad.
Consecuencias legales y próximas audiencias
El jurado declaró a Raygoza y Brown no culpables de un cargo de conspiración para divulgar información personal del agente. Sin embargo, la audiencia de sentencia está programada para el 8 de junio, y ambas podrían enfrentar hasta cinco años de prisión federal si se confirma la condena. Otra acusada, Samane Sandra Carmona, de 25 años y residente de Panorama City, fue absuelta de ambos cargos.
El caso destaca la creciente preocupación por el uso de redes sociales para acosar a agentes federales y sus familias, así como la responsabilidad de quienes difunden información personal con fines de intimidación.







