Guatemala decreta estado de sitio por 30 días ante violencia de pandillas
18/01/2026 - Hace 5 meses en InternacionalGuatemala decreta estado de sitio por 30 días ante violencia de pandillas
El Gobierno de Guatemala decretó un estado de sitio por 30 días tras una escalada de violencia atribuida a pandillas, asegurando que recupera control institucional y justicia. El Ejecutivo afirmó que la medida no alterará la vida cotidiana, aunque representa un endurecimiento legal para frenar intentos de desestabilización por organizaciones criminales activas.
Desde el inicio del régimen excepcional, autoridades reiteraron que “no negociamos con criminales”, tras operativos penitenciarios donde liberaron rehenes sin víctimas fatales. El Gobierno llamó a confiar en la legalidad y enfatizó: “Juntos somos más fuertes, juntos los estamos poniendo de rodillas”, al referirse al combate frontal contra estructuras delictivas.
Como duelo por agentes asesinados, se decretaron tres días de luto nacional, con el Palacio Nacional a media asta y un mensaje de respaldo. “Hoy habrá familias que quedarán marcadas”, señaló el Ejecutivo, reafirmando que la seguridad pública es prioridad ante actos de intimidación criminal.
Alcances legales del estado de sitio
La ley guatemalteca activa el estado de sitio ante terrorismo, rebelión, asesinatos o secuestros que amenacen el orden constitucional y la seguridad estatal. Durante su vigencia, el presidente asume como Comandante General del Ejército, delegando operaciones al ministro de la Defensa Nacional.
Las fuerzas armadas obtienen facultades extraordinarias para intervenir, disolver organizaciones y detener sospechosos sin orden judicial previa. También se autoriza el uso de medios “preventivos, defensivos u ofensivos” para restablecer la normalidad frente a amenazas comprobadas.
#CadenaNacional Los criminales están de rodillas ante un Gobierno fuerte que cumple y hace cumplir la ley. https://t.co/xyrjj2E5Y7
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) January 19, 2026
El Gobierno atribuyó la violencia reciente a la pérdida de privilegios criminales tras reformas de seguridad y avances contra estructuras enquistadas. Motines carcelarios y asesinatos de agentes generaron alarma, obligando a reforzar presencia policial y militar en centros penitenciarios conflictivos.
Operativos permitieron rescatar más de 40 rehenes, asegurar armas y realizar traslados médicos, mientras Estados Unidos emitió alerta para sus ciudadanos.







