Migrantes describen el infierno que es estar en Alligator Alcatraz: Calor asfixiante, insectos y comida en mal estado
10/07/2025 - Hace 11 meses en InternacionalMigrantes describen el infierno que es estar en Alligator Alcatraz: Calor asfixiante, insectos y comida en mal estado
En el corazón de los Everglades de Florida, el centro de detención Alligator Alcatraz ha provocado indignación tras múltiples denuncias por condiciones infrahumanas. Detenidos y familiares describen un calor sofocante, escasez de agua, comida en descomposición y una plaga constante de insectos gigantes dentro de carpas improvisadas.
El gobierno de Florida sostiene que la instalación “cumple con todos los estándares requeridos”, pero testimonios contradicen categóricamente esa versión oficial con escenas alarmantes. Vladimir Miranda, migrante cubano con permiso legal, fue arrestado en su trabajo y su pareja aseguró que no tiene acceso a baño ni a representación legal.
La energía eléctrica falla con frecuencia, lo que provoca cortes de agua y de aire acondicionado. Las temperaturas alcanzan los 40 grados con una humedad cercana al 90%. Leamsy “La Figura” Izquierdo, artista urbano cubano detenido en Miami, denunció haber pasado cuatro días sin bañarse y con luces encendidas todo el tiempo.
Abusos documentados por abogados y familiares
En entrevistas con medios, varios familiares señalaron que sus seres queridos solo reciben una comida diaria, a veces infestada de gusanos, y agua racionada. “Los mosquitos son del tamaño de elefantes”, ironizó un detenido. Otros describen insectos entrando a las tiendas, incluyendo saltamontes “del tamaño de una mano”.
Dos mujeres indicaron al Miami Herald que no había agua ni para descargar los inodoros y que los baños desbordaban de excrementos. La abogada Gina Fraga aseguró que su cliente pasó cinco días sin agua y usa cubetas de construcción para asearse, sin jabón ni papel higiénico.
“Me quitaron la Biblia que tenía y me dijeron que aquí no hay derecho a la religión”, afirmó un detenido colombiano que lleva días sin medicación. World Relief denunció que se impide a los detenidos orar y practicar su fe, vulnerando derechos básicos protegidos por la Constitución estadounidense.
Infraestructura improvisada y creciente presión política
El centro fue levantado en apenas dos semanas sobre un viejo aeródromo, en plena zona pantanosa con caimanes y pitones, a 80 kilómetros de Miami. Aunque su costo inicial fue de 450 millones de dólares, documentos filtrados de FEMA revelan que la cifra ya supera los 600 millones.
El fiscal James Uthmeier lo presentó como una “solución eficiente”, y lo bautizó irónicamente como “Alcatraz caimán”, por su ubicación inhóspita. El complejo tiene pista de aterrizaje propia, pero está completamente aislado, sin rutas seguras ni plan de evacuación en caso de huracanes.
El activista Thomas Kennedy denunció que ni siquiera los legisladores pudieron ingresar al centro el pasado 3 de julio, durante una visita oficial. Stephanie Hartman, portavoz del gobierno de Florida, rechazó las denuncias y afirmó que “todos los sistemas funcionan correctamente y hay visitas bajo solicitud”.




