Las fuerzas de seguridad francesas se movilizaron intensamente el martes luego de que individuos armados con pasamontañas emboscaran una furgoneta penitenciaria en el norte de Francia.
El objetivo era liberar a un traficante de drogas conocido como «La Mosca», resultando en la muerte de dos guardias de prisión y dejando a otros tres gravemente heridos.
Este ataque calculado subraya el creciente desafío de los delitos relacionados con las drogas en toda Europa, particularmente en el principal mercado de cocaína del mundo.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:00 de la mañana en un peaje en Incarville, en la región de Eure, al norte de Francia.
El fugitivo, Mohamed Amra, de 30 años, es un traficante de drogas originario del norte de Francia, presuntamente vinculado a un homicidio en Marsella y asociado con la influyente pandilla «Negros» de la ciudad.
El ministro del Interior, Gérald Darmanin, ordenó una amplia operación de búsqueda y captura con cientos de policías y gendarmes movilizados.
El presidente Emmanuel Macron condenó el ataque y prometió una respuesta firme. Las autoridades están decididas a encontrar y castigar a los responsables de este acto criminal.