Papá usaba las pijamadas de su hija para abusar de sus amigas
25/06/2025 - Hace 12 meses en InternacionalPapá usaba las pijamadas de su hija para abusar de sus amigas
Adrián Buitrón, de 55 años, fue hallado culpable por abusar sexualmente de amigas de su hija durante pijamadas en su domicilio en Comandante Nicanor Otamendi, Argentina. Los hechos ocurrieron entre 2019 y 2020, cuando el acusado aprovechaba las reuniones infantiles para planear agresiones sexuales hacia menores que se quedaban a dormir en su hogar.
Según informes policiales, los abusos se registraron en al menos tres ocasiones durante ese periodo. La investigación confirmó que todo inició en noviembre de 2019.
Ataques durante la pandemia y silencio prolongado
Pasaron menos de 12 meses para que Buitrón volviera a cometer un segundo ataque, esta vez en agosto de 2020, en plena emergencia sanitaria por Covid-19. El último hecho denunciado ocurrió en octubre de 2020. Fue entonces cuando una de las víctimas decidió hablar con una docente de su escuela.
El relato de la menor permitió que el personal educativo interviniera. Tras conversar con los padres, se comprometieron a denunciar ante las autoridades correspondientes.
De no haberlo hecho, la institución escolar estaba dispuesta a proceder por cuenta propia para que el caso no quedara impune ni en el olvido. Los padres de la víctima acudieron a la policía, dando inicio a la causa judicial que derivó en la detención de Adrián Buitrón poco tiempo después.
Juicio y condena tras años de espera
Seis años después del primer ataque sexual, la causa judicial concluyó con un veredicto que halló al acusado culpable, a la espera de su sentencia formal. La investigación se mantuvo bajo estricto resguardo para proteger la identidad de las víctimas, por lo que sus edades no fueron reveladas públicamente.
Actualmente, Buitrón se encuentra recluido en la Unidad Penal N.º 44 de Batán, mientras se define cuántos años pasará tras las rejas por sus delitos. Vecinos de la localidad expresaron conmoción al conocer el caso, al tratarse de un padre que utilizó el entorno de su hija para perpetrar los abusos.
El caso reabrió el debate en la comunidad educativa sobre la importancia de escuchar a los menores y fomentar espacios seguros para que puedan expresarse. Autoridades destacaron la valentía de la víctima que rompió el silencio, así como la actuación del personal escolar que no permitió encubrimientos ni dilaciones.




