Detención de embarazadas y lactantes coloca a ICE bajo presión judicial
18/02/2026 - Hace 4 meses en InternacionalDetención de embarazadas y lactantes coloca a ICE bajo presión judicial
Las recientes detenciones de mujeres embarazadas y en periodo de lactancia por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han vuelto a colocar en el centro del debate la política migratoria impulsada durante la administración de Donald Trump.
Organizaciones civiles y jueces federales han expresado preocupación, especialmente en casos que involucran separaciones familiares o embarazos de alto riesgo. Durante el gobierno de Joe Biden se establecieron lineamientos que limitaban en gran medida la detención de mujeres embarazadas y madres lactantes.
Sin embargo, actualmente existe confusión sobre si esas protecciones continúan vigentes, fueron modificadas o eliminadas.
Casos que generan alarma
El medio POLITICO reveló el caso de una refugiada originaria de Myanmar que fue trasladada a Texas pese a tener un bebé lactante de cinco meses. El juez federal Michael Davis ordenó su liberación al considerar que la separación afectaba un vínculo crucial entre madre e hijo.
En Nevada, el juez Richard Boulware también dispuso la liberación de una mujer con embarazo de alto riesgo que permanecía bajo custodia migratoria. En Wisconsin, otro tribunal presionó al gobierno para justificar la detención de una madre lactante.
Confusión sobre la política vigente
Parte de la controversia surge por mensajes contradictorios dentro del propio gobierno. En 2025, un abogado federal afirmó que las protecciones establecidas en la era Biden habían sido revocadas; meses después, otro funcionario sostuvo que seguían en vigor.
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, aseguró que la detención de embarazadas es “extremadamente rara” y representa una fracción mínima de los casos. También afirmó que las mujeres bajo custodia reciben atención médica prenatal y apoyo nutricional bajo estándares comunitarios.
No obstante, activistas y abogados han cuestionado estas declaraciones, particularmente la afirmación de que permanecer detenida es “una decisión” del migrante, al señalar que muchas mujeres enfrentan procesos legales complejos y opciones limitadas.
La situación mantiene abierto el debate sobre los límites de la política migratoria y el equilibrio entre la aplicación de la ley y la protección de derechos fundamentales.







