ICE detiene a casi 4 mil niños migrantes en poco más de un año
03/03/2026 - Hace 3 meses en InternacionalICE detiene a casi 4 mil niños migrantes en poco más de un año
Miles de niños migrantes han sido detenidos en centros administrados por ICE en Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, muchos de ellos arrancados de sus hogares, escuelas o calles. Entre enero de 2025 y finales de año, al menos 3 mil 800 menores, incluidos 20 bebés, estuvieron encarcelados, algunos desaparecidos por días.
Los relatos de las familias son desgarradores. Una madre ecuatoriana relató: «¿Qué delito cometí para ser prisionera?«, refiriéndose a su hija de siete años recluida en Texas. Otro menor, Mathias, de siete, escribió: «Estamos secuestrados. Ayuda«. La detención prolongada de más de mil 300 niños por más de 20 días viola acuerdos judiciales, mientras que algunos permanecieron detenidos hasta cinco meses.
Condiciones de detención y trauma infantil
El Centro de Procesamiento de Inmigración Dilley, en Texas, es uno de los principales lugares donde se concentran estas detenciones familiares, albergando hasta mil 100 personas, incluidos bebés de solo dos meses. Legisladores que han visitado estas instalaciones denuncian trato similar al de prisioneros, alimento insuficiente y contaminado, escasa agua potable y mínima atención médica.
Los niños presentan estrés, ansiedad, depresión y comportamientos autolesivos. Ariana, de 14 años, escribió: «Desde que llegué a este centro, lo único que se siente es tristeza y, sobre todo, depresión«. Los esfuerzos del gobierno buscan que los padres acepten la autodeportación de manera coercitiva, bajo la premisa de “proteger” a sus hijos.
Impacto en la comunidad y respuesta social
La detención de menores ha generado alarma nacional. El caso de Liam, de cinco años, detenido frente a su escuela en Mineápolis, se viralizó y llevó a la liberación temporal de él y su padre. Sin embargo, las políticas continúan, afectando el bienestar físico y psicológico de cientos de niños.
Organizaciones de derechos humanos y pediatras insisten: “Todos los niños en detención deben ser liberados de inmediato”, ya que su tiempo en estas instalaciones constituye una amenaza directa a su salud física y mental.
Activistas, maestros y profesionales médicos han denunciado que las redadas provocan miedo y trauma en escuelas y comunidades enteras. La Academia Estadunidense de Pediatría enfatiza que estas prácticas son perjudiciales incluso para niños previamente traumatizados en sus países de origen o durante sus viajes.







