Jueza prohíbe el gas lacrimógeno en operativos migratorios de ICE
19/01/2026 - Hace 5 meses en InternacionalJueza prohíbe el gas lacrimógeno en operativos migratorios de ICE
Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota provocaron una escalada de tensión social tras operativos recientes en Minneapolis, donde se registraron enfrentamientos, protestas masivas y la muerte de Renee Nicole, de 37 años.
Las acciones federales detonaron manifestaciones no solo de comunidades latinas, sino también de ciudadanos estadounidenses que exigieron el retiro de agentes migratorios y el respeto a derechos civiles.
Ante este escenario, la jueza federal Kate Menéndez emitió un fallo que prohíbe a ICE usar gases lacrimógenos y detener manifestantes pacíficos durante los operativos migratorios.
La resolución judicial responde a denuncias por uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y represalias contra personas que únicamente observaban o protestaban sin violencia.
Fallo judicial marca límites a ICE
La orden establece que los agentes federales no podrán emplear agentes químicos ni realizar arrestos contra quienes participen en protestas pacíficas durante la llamada “Operación Metro Surge”.
Menéndez subrayó que el derecho a la protesta pacífica y no obstructiva debe garantizarse incluso en contextos de seguridad nacional y aplicación de leyes migratorias.
“El Estado no puede criminalizar la observación ni la manifestación pacífica”, enfatizó la magistrada al justificar la necesidad de frenar tácticas consideradas intimidatorias.
El fallo permanecerá vigente hasta que se restablezca la calma en Minnesota o concluya la ofensiva migratoria impulsada por la administración Trump.
Activistas y organizaciones civiles consideraron la resolución un precedente clave frente al creciente despliegue federal en comunidades migrantes del medio oeste estadounidense.
Protestas, derechos y tensión social
Las movilizaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Nicole, ocurrida durante un operativo, hecho que elevó la presión pública y política contra ICE.
Organismos defensores de derechos humanos advierten que el uso de fuerza disuasiva genera miedo, desconfianza institucional y riesgos fatales, incluso para personas sin historial delictivo. La jueza recordó que la seguridad pública no justifica violaciones constitucionales, ni el castigo colectivo contra comunidades enteras.
Para activistas, la resolución refuerza el mensaje de que manifestarse no es un delito, aun en contextos migratorios altamente politizados. El caso de Minnesota podría influir en futuros litigios nacionales, donde tribunales analizan los límites legales de las redadas migratorias.







