Huyó de un enjambre y murió devorado por pirañas
24/07/2025 - Hace 11 meses en InternacionalHuyó de un enjambre y murió devorado por pirañas
Lo que comenzó como una tranquila tarde de pesca entre amigos en Brasil, terminó en una de las muertes más insólitas y trágicas de los últimos años. Un joven de 30 años murió de forma espeluznante luego de ser atacado por un enjambre de abejas y lanzarse al lago para escapar, sin saber que allí lo esperaba una amenaza aún más letal: un grupo de pirañas hambrientas.
El escenario fue un lago ubicado en el municipio de Brasilandia de Minas, un sitio aparentemente pacífico donde el hombre y dos de sus amigos decidieron pasar un domingo pescando, sin imaginar lo que vendría.
Según la reconstrucción oficial de los hechos, los amigos se encontraban en un bote cuando accidentalmente golpearon un tronco que albergaba un panal de abejas. Lo que parecía un pequeño susto se convirtió en una pesadilla cuando un enjambre entero se lanzó sobre ellos.
Desesperados por el intenso ataque, los tres hombres tomaron una decisión instintiva: lanzarse al agua para escapar de las picaduras. Lo que no sabían es que el lago al que habían saltado albergaba una población de pirañas, conocidas por su capacidad de atacar presas heridas o vulnerables.
Mientras los tres amigos nadaban tratando de escapar del enjambre, fueron rodeados por un banco de pirañas. Dos de ellos lograron salir del agua con heridas graves, incluyendo mordidas en el rostro y extremidades. Sin embargo, el tercero no tuvo la misma suerte.
Al llegar al otro lado del lago, los sobrevivientes se percataron de que su amigo no los seguía. Dieron aviso a las autoridades, quienes encontraron el cuerpo horas después. Según el informe forense, estaba severamente desfigurado, con el rostro y partes del cuerpo mutilados. No quedó claro si murió por ahogamiento y fue devorado después, o si fue atacado en vida hasta perder la conciencia y la vida.
Paradójicamente, lanzarse al agua suele ser una de las recomendaciones para escapar de un ataque de abejas, sobre todo si no hay un refugio cercano como un vehículo o una casa. El objetivo es crear una barrera que dificulte que las abejas sigan picando, y en muchos casos es una medida efectiva.
Pero en esta ocasión, el remedio fue peor que la enfermedad. Lo que los tres hombres desconocían es que esa parte del lago tenía una gran concentración de pirañas. Se trató de una combinación letal de malas decisiones, desconocimiento del entorno y pura mala suerte.
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