Entre convocantes te veas
Por: Margarita Valdez
Desde hace siete años que arrancó el gobierno de la 4T, ha habido convocatorias diversas para salir a la Plaza Pública, quienes participan de las mismas son tanto las y los simpatizantes de nuestro movimiento como manifestantes ligados a partidos políticos o candidatos opositores.
Si bien la anterior premisa parte de que constitucionalmente todas y todos tenemos derecho a manifestarnos, quiero destacar que eso es una forma de protesta legítima. El matiz que quiero subrayar es que casos como los de la Marea Rosa o más reciente las marchas de la Generación Z, enuncian que se trata de jóvenes inconformes y junto a ellos aparecen actores políticos de oposición que emplean el mismo emblema.
Ello, además de que una de las marchas que se le pretende atribuir a jóvenes de entre 20 y 29 años, se tornó violenta por la aparición del bloque negro, el cual se enfrentó con elementos de seguridad, y consecuencia de esto decenas de policías de la Ciudad de México, resultaron lesionados.
En las últimas semanas consecuencia de esas convocatorias han proliferado en redes sociales y medios de comunicación tradicional que el gobierno de la 4T es autoritario y que ha encarcelado inocentes a quienes incluso les ha dado por llamar presos políticos, es decir pretenden desviar la atención a partir de un ambiente irreal.
Quienes pretenden desacreditar a nuestro gobierno y a nuestro movimiento olvidan por ejemplo que la toma de Reforma por el fraude electoral fue una acción pacífica, también olvidan que quienes respaldan a Morena han resistido a cientos de luchas y gestas urbano-campesinas.
Sí analizamos el número de manifestantes y los tipos de convocatorias, la 4T ha llenado el Zócalo innumerables veces y el próximo sábado 6 volverá a hacerlo, ante la convocatoria de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien está respaldada por millones que conformamos el pueblo de México.
Desde el Senado reitero que somos de izquierda, demócratas y defensores de las libertades, pero rechazamos que se le quiera mentir al pueblo de México con propaganda disfrazada de generaciones de jóvenes inconformes.




