La Universidad de Guadalajara (UdeG) entregó el título de Doctor Honoris Causa al cantante, compositor, poeta y escritor catalán Joan Manuel Serrat, en una ceremonia realizada en el Paraninfo Enrique Díaz de León. La distinción reconoce más de seis décadas de trayectoria artística, su compromiso humanista y su aporte fundamental a la cultura en lengua española y catalana.
Serrat, nacido en Barcelona en 1943, ha construido una obra que transita entre la música popular, la poesía y la literatura. Producciones como Mediterráneo (1971) y En tránsito (1981) o libros como Verso a verso y De mil humores han marcado a varias generaciones y lo han consolidado como un referente universal en la defensa de la libertad, la diversidad lingüística y las causas sociales, especialmente en contextos de represión cultural.
La Rectora General de la UdeG, Karla Planter Pérez, destacó al homenajeado como un creador capaz de unir música y poesía con una mirada profundamente humanista. “Su obra ha aportado al pensamiento crítico, a la libertad y a la diversidad lingüística. Hoy te recibimos como un integrante más de nuestra comunidad universitaria”, afirmó.

El Vicerrector Ejecutivo, Héctor Saúl Solís Gadea, subrayó que la distinción honra también a la propia institución por reconocer a un artista cuya originalidad ha dejado huella en España, Cataluña y en América Latina. “Es un hombre de luz en tiempos de oscuridad”, expresó.
Desde el ámbito académico, la Rectora del CUCSH, Dulce María Zúñiga Chávez, resaltó que la obra de Serrat encarna un arte comprometido, concebido como una forma de resistencia cultural y de conocimiento. “Gracias a sus letras sabemos que la poesía dura más que la vida”, dijo.
En un discurso cargado de memoria, afecto y humor, Serrat agradeció el reconocimiento y compartió recuerdos de su infancia, cuando cantaba junto a su madre mientras realizaban labores domésticas. “Lo que nunca he dejado de hacer es cantar”, señaló. Reivindicó el poder sanador de la música y reconoció a quienes influyeron en su oficio: “Aprendí a cantar de otros, de los que llegaron antes que yo. Mis canciones son lo que yo siento, pero también lo que me cuentan los demás”.

El artista habló también de su estrecha relación con México, país que lo acogió durante momentos difíciles. “México es una tierra con la que siento un cariño correspondido. Cuando el hambre y la persecución nos empujó al exilio, esta tierra me recibió con los brazos abiertos”, recordó.
En uno de los momentos más citados de su intervención, expresó un deseo que recibió prolongados aplausos: “Espero que algún día el México de los libros pueda ganarle al México de las armas”.
Fotografía: Abraham Aréchiga