Erupción solar encamina una tormenta geomagnética hacia la Tierra
10/12/2025 - Hace 6 meses en MéxicoErupción solar encamina una tormenta geomagnética hacia la Tierra
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió una advertencia por la inminente llegada de una eyección de masa coronal (CME) asociada a una llamarada solar M8.1, un evento capaz de alterar temporalmente sistemas tecnológicos en la Tierra ya que cuenta con condiciones que podrían derivar en una tormenta geomagnética G3, considerada “fuerte”.
Una tormenta G3 puede generar perturbaciones en comunicaciones de radio, degradación de señal GPS, afectaciones en satélites y, en menor medida, presiones operativas en redes eléctricas. Aunque no suele provocar daños severos, sí representa un riesgo moderado para infraestructura tecnológica sensible.
El fenómeno también podría intensificar las auroras boreales y ampliar su visibilidad hacia regiones más al sur de lo habitual en Estados Unidos, desde los estados del norte hasta partes del Medio Oeste y Oregón.
El llamado clima espacial describe el impacto que la actividad del Sol tiene sobre la Tierra. Desde partículas cargadas hasta explosiones de plasma, estos eventos pueden alterar dispositivos de navegación, comunicaciones e incluso operaciones aéreas.
Aunque la magnetosfera terrestre proporciona una protección significativa, no bloquea totalmente estos efectos. Por ello, agencias como la NOAA y la NASA monitorean la actividad solar de manera continua, clasificando tormentas desde G1 (débil) hasta G5 (extrema).
El Sol alcanzó su máximo solar en octubre de 2024, el punto más alto de su ciclo natural de 11 años. Desde entonces, ha emitido múltiples eventos extremos. Algunas tormentas recientes han provocado fallos en sistemas de vuelo, desvíos de aviones transatlánticos, interrupciones en comunicaciones y auroras visibles en zonas atípicas, incluyendo estados del sur.
En mayo de 2024, una tormenta G5, la más intensa en dos décadas, causó sobrecalentamientos en transformadores, fallos en maquinaria agrícola dependiente de GPS y apagones localizados. Este lunes, una llamarada provocó un apagón de radio R3 que afectó brevemente a Australia y el sudeste asiático.
La NOAA utiliza escalas específicas que evalúan tormentas geomagnéticas, tormentas de radiación solar y apagones de radio. La prevista G3 es fuerte pero no excepcional: suele ocurrir varias veces por año y, aunque exige atención, no representa un peligro generalizado.
Te puede interesar:
Alertan por nuevas causas del derretimiento en glaciares clave de la Antártida.






