La temporada de vacaciones de verano ya inició, pero según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los costos de disfrutar de un merecido descanso este año serán hasta un 30% más altos en comparación con el año pasado.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de los pequeños comerciantes, comentó que en estos momentos incluso las palomitas en el cine se consideran un artículo de lujo. El impacto del rebote inflacionario ha alcanzado también a los servicios y productos turísticos en el país, lo que ha provocado un aumento significativo en los precios de las salidas de paseo y entretenimiento.
De acuerdo con estudios y encuestas realizadas por la Anpec, disfrutar de un paseo a destinos cercanos como Acapulco, Tuxpan, o Veracruz puede costar entre 17 y 20 mil pesos para una familia de cuatro a cinco personas, pero solo por tres días. Asimismo, las salidas al cine ahora suman un gasto de hasta mil 300 pesos, mientras que la comida y los snacks han experimentado incrementos considerables.
Para aquellos que buscan alternativas más económicas, un picnic en un parque puede resultar en un gasto de entre 600 y 800 pesos, mientras que una visita a una ciudad colonial puede llegar a los 25 mil pesos por tres noches y cuatro días.
Planificación detallada
Rivera señaló que en ninguno de los casos están hablando de vacaciones de lujo, sino de salidas populares que han experimentado un aumento significativo en sus costos. Ante esta situación, recomienda una planificación detallada para evitar gastos innecesarios y ajustar el presupuesto a las posibilidades económicas de cada familia.
Es importante tener en cuenta que, con la próxima vuelta a clases y las festividades que se acercan, el consumo en el país aumentará, lo que podría repercutir en los precios de servicios y productos turísticos en los próximos meses.
En este sentido, Rivera insta a los mexicanos a anticipar sus gastos, planificar con cuidado sus vacaciones de verano y adaptar sus decisiones de viaje a su bolsillo. Con una adecuada planificación, es posible disfrutar de un descanso sin enfrentar deudas que puedan afectar las finanzas familiares a largo plazo.





