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Un recordatorio de que no necesitas tenerlo todo resuelto

29/04/2022 - Hace 3 semanas
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A menudo pensamos que necesitamos tenerlo todo resuelto. Y así nos apresuramos a decidir, a fijar.

Para convertir lo que tienes ahora en algo que estarás haciendo por el resto de tu vida es natural. Tener un producto sin terminar causa ansiedad, ya sea escribir una publicación de blog o elegir una carrera. Nos apresuramos a tomar una decisión, a presionar “publicar” y “llegar”.

Es difícil aceptar que todavía no estás “allí”, aún más difícil imaginar que quizás nunca lo estés, pero piensa en esto: en unos años podrías estar haciendo algo completamente diferente, podrías tener una vida diferente en un lugar diferente, con un conjunto diferente de valores y diferentes personas a tu alrededor. Todo podría cambiar tan drásticamente que difícilmente recordarías cómo era la vida hoy.

Es posible que te encuentres haciendo algo que pensaste que nunca harías, algo que dejaste para la “otra vida imaginaria”. Podrías ser un actor o un fotógrafo, viviendo una vida espontánea de perseguir la belleza en lo mundano, quizá un músico de rock imprudente: una vida llena de alcohol, sexo esporádico e inspiración.

Por supuesto no puedes relacionarte con estas versiones de ti ahora, dadas las circunstancias. Y sin embargo, es posible. En lugar de usar tu mente para intelectualizar demasiado el proceso de autorrenovación, puedes permitir que se quede quieto y no haga nada. Puedes trabajar en tus “bloqueos” (bloqueos creativos, que detienen el proceso orgánico de autorrenovación en primer lugar) y dejar que la renovación ocurra por sí sola.

Los humanos son una especie creativa, siempre esforzándose por descubrir más y más de su potencial oculto, pero muy pocos de son creativos porque su creatividad está obstruida. Es como el fregadero atascado, pero en lugar de cabello y uñas acumulados, tienes miedo e inseguridad, bloqueando el flujo natural. Limpias esa tubería a través de cursos específicos, libros y psicoterapia. Entonces, puedes verte a ti mismo como un artista, lo que eres, y tratar la vida también como arte, lo cual es.

El arte nunca se crea pensando demasiado o etiquetando. Al contrario, se crea soltando y viendo qué pasa. Experimentando. Difícil. Jugando. Los artistas odian las etiquetas, especialmente las que les asignan otras personas, por una razón: nunca representan el verdadero estado de las cosas. Eres (o puedes ser) mucho más que un escritor, emprendedor, empleado, freelancer, creador de contenido, director, pintor, músico, o lo que sea. Puedes ser muchas cosas a la vez, y no tienes que conformarte nunca. No tienes que resolverlo todo.

No somos percebes y la vida no se trata de encontrar una roca para cimentarnos por la eternidad. En cambio, la vida es un libro incoherente, fuera de tema, a menudo digresivo, que ni siquiera tiene que tener una trama, pero tiene que ser interesante. Como artistas nos lo debemos a nosotros mismos.

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