Tras dos siglos de ausencia, el bisonte vuelve a correr por tierras coahuilenses
05/12/2025 - Hace 6 meses en MéxicoTras dos siglos de ausencia, el bisonte vuelve a correr por tierras coahuilenses
Después de dos siglos de ausencia, el bisonte americano volvió a correr por tierras coahuilenses. La Reserva Ecológica El Santuario, de la Fundación Pro Cuatrociénegas, recibió 44 ejemplares provenientes de Rancho El Uno, en Janos, Chihuahua, marcando el inicio de un proyecto histórico que combina restauración ecológica, identidad cultural y desarrollo regional.
Gerardo Ruiz Smith, director de la fundación, explicó que esta reintroducción representa un “modelo de restauración ecológica, cultural y económica”, ya que el bisonte fue una especie clave del desierto chihuahuense hasta su desaparición por la cacería y la fragmentación del hábitat. La reserva —de 3,700 hectáreas— ya alberga fauna como oso negro, puma, venado bura y coyote, por lo que la recuperación del bisonte era “el siguiente paso natural”.
Un proceso de dos años y una caravana histórica
La llegada de la manada fue posible después de dos años de permisos ambientales, evaluaciones sanitarias y coordinación entre la Semarnat, Conanp, el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y Cuenca Los Ojos.
El traslado inició el 25 de noviembre y recorrió más de 700 kilómetros hasta Cuatro Ciénegas. Los animales fueron liberados sin incidentes el 26 de noviembre, en un hecho calificado por el equipo como “histórico”.
Un retorno espiritual para los pueblos originarios
La liberación fue acompañada por una ceremonia encabezada por Juan Luis Longoria Granados, líder de la Nación Endé (Apache), para quien el bisonte —Iyané en su lengua— es un ser sagrado. Señaló que su regreso “reconecta a la Nación N’dee con un hermano ancestral”, restaurando vínculos bioculturales que sostuvieron por siglos el equilibrio del territorio.
Durante milenios, el bisonte fue indispensable para las naciones apache: fuente de alimento, abrigo, herramientas y símbolo espiritual de fuerza y provisión. Su desaparición en México dejó un vacío no solo ecológico, sino también cultural.
Un ingeniero del desierto
El bisonte es considerado un ingeniero ecológico: su pisoteo y forrajeo airean el suelo, ayudan a infiltrar agua y estimulan el crecimiento de pastizales, incrementando la biodiversidad. Aunque recuperar manadas totalmente silvestres es casi imposible por la fragmentación del territorio, El Santuario busca crear un modelo de manejo responsable que pueda replicarse en otras regiones.
Visión a futuro: ecoturismo, conservación y desarrollo
La fundación planea impulsar un esquema de ecoturismo responsable, donde visitantes puedan observar a la manada y aprender sobre la cultura apache y la función ecológica del bisonte. El objetivo es demostrar que la conservación puede ser viable, rentable y culturalmente significativa.
El regreso de los 44 bisontes marca el renacimiento de un símbolo perdido. Como afirma Ruiz Smith:
“Es un día histórico. Estos animales regresan a su territorio después de dos siglos, y con ellos vuelve una esperanza enorme para el desierto y para nuestra identidad”.
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