AMBIENTE POLÍTICO… La Alianza, tal vez no sea un paraíso
17/11/2020 - Hace 6 años en MéxicoAMBIENTE POLÍTICO… La Alianza, tal vez no sea un paraíso
Por: Eduardo Serrano
Se ha hablado mucho de la unión formal del “PRIAN”, una de las alianzas más cargadas de controversia, por aquello de unir a dos eternos antagónicos que han operado de facto en innumerables procesos. En efecto, más allá de las diferencias -o coincidencias- doctrinales, estos dos partidos comparten un doble objetivo en este Ambiente Político: Por un lado, los une la urgencia de frenar el avance de Morena en la consolidación de su proyecto de Gobierno en los territorios estatales, a través de las gubernaturas que estarán en juego, y la renovación de los congresos locales en el próximo año. Por otro lado, también para el 2021, coinciden en la imperiosa necesidad de arrebatarle el control de la Cámara Baja al Presidente de la República, al ver que no hay margen de negociación con él y que la Cuarta Transformación (4T) va porque va, tope donde tope, cueste lo que cueste, y pésele a quien le pese, desde luego, en los términos que el tabasqueño decida.
El problema es que Morena también requiere de la generación de sus propias alianzas, mismas que garanticen las victorias necesarias para cumplirle a su líder moral. La primera alianza -como en todo- se debe trazar hacia el interior, puesto que los intereses de varios grupos morenistas pueden llegar a chocar en la medida que avance el proceso 2021 y se vislumbre el 2022, cosa que quizás todos entienden, pero pocos operan con esa visión, tal es el caso del senador José Ramón Enríquez, quien siempre se ha movido donde despachan. Su cercanía con el mandamás morenista Mario Delgado, le ha permitido manejar su agenda legislativa a la par de la partidista, colocándose como delegado del CEN de Morena en Chihuahua, una entidad que es todo un desafío para la 4T, pues es ahí donde menos ha tenido aceptación el Presidente según varios estudios de opinión, entre ellos el más reciente de Mitofsky, motivo por el cual la misión encomendada a “El Águila” Enríquez, de llegar a cumplirla a cabalidad, seguramente tendrá sus recompensas en el 2022.
Margarita Valdez también ha sido llamada por Mario Delgado para cuidar las “chivas” en San Luis Potosí, solo que en ese estado la imposición de las candidaturas morenistas complica el escenario. Esto orilló al dirigente nacional del Partido Verde, Carlos Puentes Salas, a levantar la voz para que “se cumpla la palabra empeñada”, ya que los acuerdos originales apuntaban a que las encuestas definirían a las y los abanderados de la coalición transformadora potosina. Por su parte, los dirigentes estatales, entre ellos Gerardo Villarreal de Durango, se unieron al reclamo de Puentes Salas con la clara intención de evitar que ese “potosinazo”, se llegue a replicar en el resto de las entidades, ya que el Verde ha estado muy alineado a la 4T, pero es preciso que en Morena se dimensione su aporte, no solo en votos como instituto político, sino también en liderazgos y por tanto, en candidaturas rentables.
Si a la complejidad de la alianza o coalición que debe construir Morena en Durango, le sumamos al Partido del Trabajo, la situación adquiere otro matiz. En días pasados el propio Gonzalo Yáñez señaló que la única forma de ganar las elecciones del 2021, sería mediante una alianza entre ambos. Ciertamente el líder petista no ha descubierto el hilo negro, pues quedó demostrado en el proceso del 2019 que del plato a la sopa, no solo se caen las alianzas, sino también los triunfos; de ahí la necesidad de Gonzalo de repetirlo una y otra vez, hasta el cansancio para no quedarse vestido y alborotado en medio de las diferencias entre los morenos, aunque, hay que decirlo, si se consolida la alianza en este proceso, y el resultado les favorece, entonces habrá un choque de trenes entre Gonzalo, José Ramón, Margarita y Marina Vitela, así que, por donde lo quieran ver, la alianza morenista no es del todo, un paraíso.
Twitter: @LaloSerranoZ
Por: Eduardo Serrano




