El insólito hurto del cráneo de Francisco Villa

El insólito hurto del cráneo de Francisco Villa

20/11/2020

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Viral.- Era una noche de febrero de 1926 cuando desconocidos irrumpieron en el Panteón de Dolores, el cual se ubica en Parral, Chihuahua, desenterraron el cadáver baleado de Francisco Villa. Uno de los profanadores tomó un cuchillo, o posiblemente algo parecido a una segueta, y corto la  cabeza del también conocido como Centauro del Norte para llevársela.

El robo se hizo noticia nacional, las noticias en versiones enredadas por la prensa y las versiones al fin fueron convertidas por el pueblo mexicano en rumores remotos. La respuesta más documentada sobre este misterio llegó 42 años después, y la publicó el periódico estadunidense Chicago Sun Post.

La publicación contaba en una de sus ediciones de 1968 que el profesor Boyd G. Carter, de la Universidad de Missouri, había encontrado el cráneo de Villa, contando con las pruebas suficientes para demostrar su autenticidad. Se dispuso a regresarlo a la nación, para ello le entregó la calavera a Guillermo Guzmán West, hijo del escritor especializado en la Revolución Mexicana, Martín Luis Guzmán.

Pero Guzmán West no entregó el cráneo de Pancho Villa a ninguna autoridad, así que desde entonces no se sabe nada del paradero de esta pieza ósea.

En 2010, y con motivo del Centenario de la Revolución Mexicana, un grupo de historiadores de Chihuahua, encabezados por el cronista Filiberto Terrazas, pidieron al gobierno mexicano un esfuerzo mayor para traer de vuelta la cabeza del Centauro del Norte, afirmando que ésta se encontraba en la Universidad de Yale, como parte de la supuesta colección de una cofradía secreta, aunque no hay documentos oficiales para respaldar esta versión.

Si sobre el paradero de la cabeza de Villa existen enigmas, sobre quién fue el autor de este robo las dudas son igual o más profundas. Existen al menos cinco versiones al respecto. La primera que el general mexicano Arnulfo R. Gómez había sido el autor intelectual de la decapitación ya que quería cobrar los 10 mil dólares que estaba ofreciendo una organización estadounidense.

En la segunda se dice que un par de médicos llamados James Whitney Hall y Orlando Scott habrían contratado a un grupo de hombres que se hicieron pasar por mineros para así transportar equipo de perforación, y bajo ese pretexto extraer el cráneo de Villa.

Una tercera versión indica que tras un largo peregrinar de manos a manos la cabeza de Villa al fin llegó a Parral, en donde fue sepultada cerca de una carretera.

Aunque han pasado los años, más investigaciones vienen en camino provenientes de documentos desclasificados tanto en México como en Estados Unidos, sin duda una historia que los apasionados de la historia no debemos perder de vista.

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