La misteriosa “mancha fría” del Atlántico alerta a científicos y a la NASA
11/06/2026 - Hace 1 hora en InternacionalLa misteriosa “mancha fría” del Atlántico alerta a científicos y a la NASA
La AMOC, uno de los sistemas oceánicos más importantes del planeta, mantiene bajo observación a la comunidad científica debido a una anomalía detectada en el Atlántico Norte, al sur de Groenlandia. Mientras el calentamiento global continúa elevando las temperaturas en gran parte del mundo, esta región presenta aguas superficiales más frías de lo esperado, un fenómeno conocido como “mancha fría” o warming hole.
Especialistas y organismos científicos, incluida la NASA, consideran que este comportamiento podría estar relacionado con cambios en la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés), un sistema que transporta calor desde las zonas tropicales hacia latitudes más altas y contribuye al equilibrio climático global.
¿Qué función cumple la AMOC?
La AMOC opera como una gigantesca cinta transportadora oceánica. Su dinámica consiste en trasladar aguas cálidas hacia el norte. Posteriormente, estas aguas se enfrían, aumentan su densidad y se hunden, regresando en profundidad hacia otras regiones del océano.
Gracias a este mecanismo, la circulación influye en el clima de Europa, América del Norte y diversas zonas de África y Asia. Además, participa en la regulación de lluvias, temperaturas y otros patrones meteorológicos de gran escala.
Los investigadores señalan que la anomalía observada en el Atlántico Norte podría indicar una reducción en el transporte de calor hacia esa región. Aunque el fenómeno no implica un enfriamiento global, sí representa una señal relevante sobre posibles alteraciones en la dinámica oceánica.
El impacto del deshielo de Groenlandia
Uno de los factores más analizados es el acelerado deshielo de Groenlandia. El derretimiento de esta enorme capa de hielo libera grandes volúmenes de agua dulce al océano, reduciendo la salinidad de las aguas superficiales.
Como consecuencia, el proceso natural mediante el cual las aguas frías y densas se hunden puede verse afectado. Esto dificultaría el funcionamiento normal de la AMOC y reduciría su capacidad para transportar calor hacia el norte.
Los científicos advierten que este escenario requiere monitoreo constante. Por ello, se utilizan satélites, observaciones oceánicas y modelos climáticos avanzados para evaluar la evolución del fenómeno.
Posibles consecuencias climáticas
Si la AMOC continúa debilitándose, podrían registrarse cambios importantes en distintos sistemas climáticos. Entre los posibles efectos se encuentran modificaciones en los patrones de precipitación, alteraciones en corrientes oceánicas y una mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos.
Asimismo, especialistas consideran que estos cambios podrían afectar actividades económicas y ecosistemas sensibles en diversas regiones del planeta. Sin embargo, recalcan que todavía se requieren más estudios para determinar con precisión el alcance de estas transformaciones.
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