“Mis padres”, de David Hockney, inspira una reflexión sobre el arte y la memoria
14/06/2026 - Hace 1 semana en Internacional“Mis padres”, de David Hockney, inspira una reflexión sobre el arte y la memoria
Una pintura vista fugazmente en un calendario de saldo se convirtió en el inicio de una búsqueda de varios meses. La experiencia, relatada por un espectador anónimo, tuvo como protagonista la obra “Mis padres”, del artista británico David Hockney, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo.
La historia comenzó en un puesto de libros y publicaciones usadas en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde el autor encontró un calendario dedicado a un mismo pintor. Entre las imágenes llamó especialmente su atención una escena protagonizada por una pareja de ancianos, una composición que transmitía melancolía, pero también una sensación de intimidad y calidez.
Una imagen imposible de olvidar
Aunque el calendario quedó atrás, la impresión provocada por aquella pintura permaneció durante semanas. El observador intentó recordar el nombre del artista y reconstruir su identidad a partir de fragmentos de memoria, explorando catálogos digitales, museos y colecciones de arte sin éxito.
La búsqueda se prolongó durante cerca de tres meses, impulsada por el recuerdo persistente de una imagen que no lograba desaparecer. Finalmente, el hallazgo ocurrió de manera inesperada en internet, cuando volvió a encontrarse con la misma obra que había despertado su curiosidad.
El retrato íntimo de una familia
La pintura resultó ser “Mis padres”, una de las obras más reconocidas de David Hockney. En ella aparecen los padres del artista retratados en una habitación iluminada, separados por un mueble que divide visualmente el espacio y sugiere una compleja relación emocional.
Mientras el padre permanece concentrado en la lectura de un periódico, la madre dirige la mirada hacia el espectador, creando una conexión directa que aporta profundidad narrativa a la escena. La composición transforma un momento cotidiano en una reflexión sobre la convivencia, el paso del tiempo y los vínculos familiares.
Más que un simple retrato, la obra revela la capacidad de Hockney para construir historias silenciosas a través de la pintura, generando en quienes la observan una experiencia que puede permanecer en la memoria mucho después de abandonar la sala, el libro o, en este caso, un calendario olvidado.







