El nepotismo electoral es una práctica que ha dañado gravemente la democracia en México, permitiendo que el poder político se concentre en unas cuantas familias. La diputada federal Paty Jiménez, del Partido Acción Nacional (PAN), expresó su postura en la Cámara de Diputados durante el debate y aprobación de la reforma que busca erradicar esta problemática.
Nepotismo electoral: un obstáculo para la democracia
Durante su discurso, Jiménez destacó que el nepotismo electoral ha permitido que familias enteras se perpetúen en el poder, sin importar el mérito o el compromiso con la ciudadanía. Explicó cómo el actual sistema político favorece a ciertos grupos, donde los mismos apellidos aparecen una y otra vez en las boletas electorales. Esta situación ha convertido los cargos públicos en “herencias personales”, en lugar de oportunidades basadas en el esfuerzo y la vocación.
Jiménez señaló que la reforma política es un paso necesario para frenar este abuso. Sin embargo, criticó que algunos partidos políticos intentan retrasar su aplicación hasta el 2030, lo que evidencia el miedo de perder privilegios. En su propuesta, el PAN busca que ningún familiar directo del Presidente en funciones pueda ocupar un cargo público hasta 10 años después de su mandato.
La reforma política como primer paso contra el abuso de poder
Según la diputada, esta reforma debe aplicarse de inmediato y no postergarse. Criticó a Morena y sus aliados por bloquear modificaciones que podrían fortalecer la lucha contra el nepotismo electoral. Mencionó casos específicos en estados como San Luis Potosí y Guerrero, donde familiares de actuales gobernantes buscan sucederlos en el poder.
Jiménez enfatizó que la democracia no puede basarse en conexiones familiares, sino en el voto ciudadano y el mérito. Pidió a los legisladores y a la ciudadanía exigir que el acceso a los cargos públicos sea justo y equitativo.
Por: Antonio Gaytán