Ataques ucranianos provocan escasez de combustible en Rusia, reconoce Putin
28/06/2026 - Hace 1 hora en InternacionalAtaques ucranianos provocan escasez de combustible en Rusia, reconoce Putin
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, reconoció que el país enfrenta problemas de suministro de combustible en varias regiones debido al impacto de los ataques con drones ucranianos contra instalaciones petroleras. El mandatario aseguró que el gobierno ya trabaja para garantizar el abastecimiento y evitar mayores afectaciones tanto para la población como para sectores estratégicos.
Durante una reunión con altos funcionarios encargados del suministro y distribución de combustibles, Putin admitió que persisten dificultades para conductores y empresas, e incluso señaló que continúan registrándose filas en diversas gasolineras del país.
Putin analiza prohibir exportaciones de diésel
El mandatario afirmó que Rusia debe reducir al mínimo el impacto de los ataques contra su infraestructura energética y reveló que una de las medidas que analiza el gobierno es prohibir temporalmente las exportaciones de diésel para priorizar el mercado interno.
Putin explicó que actualmente se están utilizando las reservas estratégicas de gasolina, que ascienden a 1.7 millones de toneladas, y confió en que la producción de julio supere la registrada durante junio.
Sin embargo, el viceprimer ministro Alexander Novak consideró previamente que, por ahora, no es necesario suspender las exportaciones de diésel, aunque el debate continúa dentro del gobierno ruso.
Buscan garantizar combustible para el campo
El presidente ruso destacó que uno de los principales objetivos es asegurar el suministro para el sector agrícola, ya que la temporada de cosechas depende del acceso oportuno al combustible.
Putin informó que un grupo de trabajo opera de manera permanente para atender la situación y diseñar medidas que permitan incrementar el suministro y mantener precios estables en el mercado interno.
En los últimos meses, Ucrania ha intensificado los ataques con drones de largo alcance contra refinerías e infraestructura petrolera rusa, una estrategia que busca afectar la capacidad logística y energética de Moscú en medio del conflicto.
Las autoridades rusas continúan evaluando nuevas acciones para evitar que las interrupciones en el suministro afecten a consumidores, empresas y actividades productivas, mientras la guerra mantiene bajo presión al sector energético del país.







